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SOBRE MI
Yo nací y crecí en los barrios obreros del oeste de Londres. Mis primeros memorias son de un amor profundo para el poder feminino de mi madre, una fascinación con el poder masculino de mi padre y un terror absoluto (ahora curado!) para las arañas! Aprendí a leer cuando tenía 5 años y, desde entonces, fuí completamente fascinado por el mundo de los libros, devorando todo en lo que podía poner mis manos. Comenzé a actuar cuando estudiaba en la escuela y luego seguí actuando en la Universidad de Warwick, donde estudiaba la literatura inglesa. Sin embargo, yo perdí pronto todo interés en escribir analisis de los libros que amaba y dejé la universidad para hacerme camionero, como mi padre siempre había sido. Tomaba algunas clases de teatro en el Questors Theatre en el oeste de Londres para un par de años y luego me enrolé en el Drama Centre London para estudiar la actuación. El Drama Centre me hizo un impacto profundo sobre mi, no solo como actor, sino también como ser humano. Por la primera vez, viví y trabajé con gente de todas las clases y nacionalidades, estudiando la Improvisación, el Teatro Europeo Clasico, la Psicología del Movimiento de Rudolf Laban y el método de Stanislavski, bajo los cuatros profesores más extraordinarios que he conocido en mi vida, John Blatchley, Christopher Fettes, Yat Malmgren y Doreen Cannon. Desde que gradué, he vivido y trabajado en tantos paises diversos como podía, trasladándome a Espana para aprender el idioma de Calderón y Cervantes, al América Latina para trabajar en películas y, finalmente, al Alemania para estudiar la lengua de Brecht. Soy también escritor y director y he fundado mi propia companía teatral, The English Shakespeare Ensemble. Yo creo profundamente en lo que Suzanne Langer dijo en su libro sobre la estética, Feeling and Form, que los artes, en fin de cuentas, no son más que el sentimiento humano expresado a través de una forma simbólica. Creo también que son el intento más sincero del hombre de tratar de comprender si mismo, de cambiarse y, entonces, de cambiar el mundo. Las palabras siguientes de Carlos Marx encuadernan exactamente mis sentimientos sobre ese tema:
"La obra de arte – y paralelamente cualquier otro producto – crea un público sensible al arte y capaz de gozar la belleza. La producción no elabora, pues, solo un objeto para el sujeto, sino también un sujeto para el objeto."
(Introducción a la Crítica de la Economía Política) |
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